Primero lo sientes frío.
Luego… sube el calor.
Y justo cuando creías que no podía mejorar tu cuerpo empieza a reaccionar como nunca antes.
Este no es un multiorgasmos cualquiera.
Es un plot twist en tu zona íntima.
Un juego sensorial que despierta cosquilleos escalofríos y ese calorcito travieso que te recorre el cuerpo sin pedir permiso.